En la industria farmacéutica, cada interacción con un profesional de la salud es una oportunidad de conexión y recordación. Las NeuroVentas proponen comprender cómo el cerebro del interlocutor procesa la información, para comunicar de forma más clara y empática.

Durante una visita médica, el éxito no depende solo del conocimiento del producto, sino de la capacidad para generar atención, emoción y confianza. Según estudios de neurociencia aplicada, el 85 % de las decisiones clínicas están influenciadas por factores emocionales, no únicamente racionales.
Una visita efectiva se estructura en tres fases: captar la atención, activar la emoción y consolidar la recordación. Utilizar analogías clínicas, ejemplos visuales o historias breves genera mayor activación neuronal que solo repetir datos técnicos.
Integrar estos principios no implica manipular, sino comunicar de forma ética y memorable. La NeuroVenta bien aplicada mejora la relación médico-laboratorio y eleva la calidad de la comunicación científica.
Conclusión:
La neurociencia no reemplaza la preparación técnica, la potencia. Un discurso bien estructurado puede lograr que un mensaje clínico sea comprendido y recordado, aumentando la efectividad de cada contacto.

